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Acerca del libro

  • Dar a conocer “¿qué es el piso pélvico ", su importancia en las funciones urinaria, intestinal y sexual
  • Sanar el dolor pélvico, la incontinencia, el síndrome de colon irritable, la disfunción vesical, intestinal y sexual
  • El origen del dolor podría confundirse con un sin fin the etiologias
  • Aliviar el dolor de un área 'íntima’
  • La cirugía y los medicamentos no suelen ser la respuesta si se trata de un trastorno musculoesquelético
  • La mejora de su vida sexual (incluyendo a edades avanzadas, también!)
  • El efecto de esta condición en hombres, mujeres y niños, incluyendo durante y después del embarazo
  • Un programa de estiramiento, fortalecimiento, masaje, nutrición y cuidado de sí mismo (en un spa, o en casa) para curar la disfunción del piso pélvico

Estadísticas  |  La cura  |  Discusión dobre el piso pélvico

Algunas disfunciones del piso pélvico comunes
Que el ejercicio y la terapia física podria ayudar a sanar

La disfunción del piso pélvico es un trastorno en los músculos y/o nervios del piso pélvico, o de la estructura esquelética. Es muy común tener una disfunción del piso pélvico: ya sea urinaria, intestinal o disfunción sexual en hombres, mujeres y niños, como se demuestra con las siguientes estadísticas:

ESTADÍSTICAS

Dolor

  • Una mujer tiene al menos un cinco por ciento riesgo de tener dolor pélvico crónico, y 9,2 millones de mujeres hoy en dia sufren de dolor pélvico que no ha sido diagnosticado correctamente , el tratamiento de esta condición, por lo general sin tener éxito , tiene un precio de $ 881.5 millones en costos de atención ambulatoria por año, sin incluir los costos que impactan el diario vivir, los matrimonios o relaciones, y su capacidad para trabajar...
  • 5-16 % de las consultas masculinas son por prostatitis crónica , y el 95 % de los pacientes sufren de disfunción del piso pélvico

Incontinencia

  • El 46 por ciento de las mujeres posmenopáusicas sufren de algún tipo de incontinencia, esta condición empeora con la edad. El envejecimiento también puede aumentar la tensión y el dolor durante la defecación que puede potencialmente empeorar el cuadro.
  • Casi el 38 por ciento de las mujeres que participan en deportes de alto impacto - correr, ejercicios aeróbicos, tenis - sufren incontinencia durante la actividad atlética.
  • El 42 por ciento de las mujeres embarazadas se quejan de incontinencia, y el 38 por ciento persisten con este síntoma hasta ocho semanas después del parto.

Sexo

  • El 43 por ciento de las mujeres reportan algún tipo de disfunción sexual, incluyendo dolor durante el coito, una condición que afecta a por lo menos dos millones de mujeres.

LA CURA

Este libro ofrece alivio y recuperación - no a través de la cirugía o medicamentos, sino a través del fortalecimiento, estiramiento y ejercicios de relajación, técnicas manuales, el biofeedback, masaje profundo, el calor y el frío, y otras modalidades de terapia física..

El piso pélvico se considera todavía "un tabú “, específicamente, los músculos que forman el piso pélvico y los órganos íntimos que estos sostienen

Todavía existe poco conocimiento, (incluso en el gremio médico) del valor del piso pélvico (y los aspectos del aparato locomotor que se necesitan) para mejorar la salud y la vida - y por el contrario, del impacto de un piso pélvico debilitado, perjudicando así mismo la salud y la vida. Ellos no son conscientes del potencial de la terapia física para mejorar esas condiciones. Es entendible que los especialistas en urología, ginecología, medicina colorrectal y gastroenterología, al ser consultados acerca de los síntomas de los pacientes, tendrán una perspectiva desde su propia área de experiencia especializada, diagnosticarán y recetarán un tratamiento enfocado en su área de conocimiento. Sin embargo, my frecuentemente, el trastorno es de origen músculo-esquelético y necesitan ser evaluados por un terapista físico y hacer los ejercicios descritos en este libro!

DISCUSIÓN DOBRE EL PISO PÉLVICO

Hablo sobre el suelo pélvico todo el tiempo. Como una de las pioneras especializada en las disfunciones del piso pélvico, he estado tratando a pacientes que sufren de estos trastornos durante más de una década. He visto cómo los ejercicios y terapias que se prescriben - respiración, relajación, fortalecimiento, estiramiento, tonificación y dieta no sólo curan los trastornos, pero puede evitar que ocurran. Al mismo tiempo, estos ejercicios y terapias pueden proteger de los efectos del envejecimiento, mientras que mejora de vida cotidiana de los pacientes.

Una de las tareas en mi práctica es orientar a los doctores en estas y otras especialidades acerca de los trastornos potencialmente tratables y curables usando exitosamente terapia física. Estas situaciones son unas de las principales razones por las que constantemente oriento mis charlas al piso pélvico

El público es cada vez más receptivo. Mientras más información tengan nuestros pacientes, menos riesgo tendrán de estar expuestos a medicamentos con efectos adversos que afecten el diario vivir o a procedimientos costosos e irreversibles. Nuestros pacientes se encuentran cada vez más interesados en curarse ellos mismos a través de ejercicios, nutrición y cambios en el estilo de vida, estando dispuestos a hacer lo necesario para obtener alivio. Todavía hay demasiadas personas a quienes les resulta difícil comunicarse con sus médicos, y de mencionar que tienen dolor pélvico, o problemas con la micción o la defecación, o un problema con las relaciones sexuales. Y lo que es peor, sus doctores muchas veces no preguntan.

Algunos desordenes del piso pélvico

En los que ejercicios y las terapias físicas pueden ayudar a aliviar (en hombres, mujeres y niños)

  • Diferentes formas de dolor vulvar (vulvodinia, vestibulitis)
  • Vaginismo – tensión muscular que impide la penetración
  • Dolor pélvico y/o inguinal (Dolor pélvico crónico)
  • Enfermedad pélvica inflamatoria
  • Endometriosis
  • Síndrome del colon irritable y la colitis (incluyendo estreñimiento y diarrea)
  • Cistitis intersticial
  • Incontinencia urinaria o intestina
  • Urgencia, frecuencia o retención urinaria o intestinal
  • Sensación de distensión, presión o dolor abdominal
  • Espasmos uretrales o rectales, o sensación de quemazón, dolor, o picazón
  • Dolor pélvico prenatal o postparto
  • Dolor pélvico secundario a mala alineación vertebral, espasmos musculares, estrés o adherencias
  • Dificultades con la concepción: infertilidad o congestión pélvica
  • Prostatitis no bacteriana en los hombres